En la crianza de un hijo no existen fórmulas mágicas

Actualmente nos movemos en una sociedad en la que queremos resultados a corto plazo, queremos tener todo ya, que se vean los efectos ya y que además no nos requiera tiempo ni esfuerzo conseguir nuestros objetivos. Pero esto es imposible, en la crianza de un hijo no existen fórmulas mágicas que lo arreglen todo. A  veces en esa búsqueda de soluciones rápidas nos olvidamos de preguntarnos si éstas tienen que ver con nuestros valores, con nuestro ser.

En algunas ocasiones, familias se acercan a mí queriendo tener el elixir de la felicidad, quieren algo (a veces ni siquiera saben el qué exactamente) que de una manera rápida y sin implicación, resuelva las dificultades que se presentan en su día a día como padres. Entiendo perfectamente lo que es querer soluciones inmediatas porque yo también pasé por eso.

Fórmulas mágicas basadas en el no respeto hacia tu hijo

Fuente: Frrepick

 

Recuerdo cuando mi hija era más pequeña y no dormía más de dos horas seguidas por las noches, buscaba cualquier cosa que acabara con mi cansancio, escuché muchos consejos, probé muchas cosas: darle cereales por la noche, darle agua, que fuera su papá cuando se despertaba, cambiarme de lado de la cama… pero nada servía. Me sentía frustrada y con la sensación de que algo hacía mal porque otros muchos pequeños del tiempo de mi hija dormían del tirón o tenían muchos menos despertares.

Luego entendí que no había nada que pudiera hacer al respecto salvo esperar a que el tiempo pasara, el sueño de mi hija madurara y encontrar el equilibrio en mi interior. Te puedo asegurar que me llegaron a decir auténticas barbaridades para intentar convencerme de que mi hija no dormía por algo y que debía ponerle solución YA. Por suerte me escuché, seguí mi sentido común (que muchas veces es el menor común de los sentidos) y busqué la coherencia en mí. Decidí que todo lo que hiciera, que tuviera que ver con mi hija, tenía que pasar por ser coherente conmigo.

Respeta a tu hijo para entenderle

Fuente: Freepick

Empecé a cuestionarme, para conseguir que lo que pensaba, quería, hacía y sentía estuvieran alineados y la cosa empezó a mejorar. Dejé de escuchar fuera para escuchar dentro.Paré para observar qué quería yo, qué necesitaba mi hija, mi familia, olvidándome del resto de opiniones y críticas. Desde ese momento, me dije que en momentos de duda buscaría la coherencia, el respeto hacia mi hija, hacia mí, hacia mi familia, antes de tomar cualquier decisión, además no solo en la crianza si no en mi vida. Te puedo asegurar que a partir de ahí hubo un antes y un después, la culpa se fue difuminando para dar lugar a la responsabilidad.

Dejé de comparar a mi hija con el resto y empecé a descubrir cómo era mi hija, a aceptarla y a quererla desde su ser, como es ella, sin etiquetas, sin comparaciones. Cuando uno se da cuenta de que estamos hablando de nuestros hijos, de las personas más importantes de nuestra vida y que para estar con ellos y para ellos es necesario cuestionarse, trabajarse y confiar, la cosa empieza a cobrar sentido.

Con esto quiero transmitirte que todo pasa, todo llega. Los momentos más difíciles acaban y los más bellos también se dan, es cuestión de esperar, confiar y encontrar la coherencia.

Escucha a tu hijo, se coherente contigo mismo

Fuente: Freepick

Cada niño es único, cada madre, cada padre, cada familia…lo que a unos sirve a otros no, así que cuando no sepas hacia dónde ir, te invito a:

  1. Buscar información y seleccionar la que tenga que ver contigo.
  2. Coger lo que te suene y desechar lo que te rechine.
  3. Seguir aquellas herramientas que tengan que ver con tus valores
  4. Ser valiente para no dejarte avasallar con las opiniones externas
  5. Cuestionarte y observarte, la solución está dentro de ti
  6. Cambiar lo que quieras mejorar en ti o en tu familia ( ojo! el cambio empieza en nosotros, no en nuestros hijos. Ellos son “sólo” nuestro espejo)
  7. Dejar que tu cabeza y corazón se equilibren
  8. Seguir adelante, a tu ritmo, a tu paso, con calma, con paciencia, con amor.

Difícil, sí, mucho, pero no existen fórmulas mágicas que nos sirvan a todos por igual en la Crianza de nuestros pequeños.

¡Anímate a comentar este post y dejarme tu experiencia! Y si te ha gustado, estaré muy agradecida si lo compartes 🙂

¡Comparte!

About Patricia Castaño

Me llamo Patricia, soy Mamá, apasionada del Crecimiento y Desarrollo Personal desde hace muchos años, lo que me llevó a Licenciarme como Socióloga, Certificarme como Educadora en Disciplina Positiva para Familias, formarme en Técnicas de Relajación, Coaching y Gestión del Talento, PNL e Inteligencia Emocional.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *