4 cosas que determinarán cómo será tu parto y postparto

Justo el viernes pasado os contaba todos los miedos que tenía con la eminente llegada de mi minivikingo, mi segundo hijo y como habéis podido ver en los perfiles sociales de Demamasymimos mi pequeño vikingo decidió comenzar su proceso de parto esa misma noche. El parto fue muy bien, casi de película podría decir, aunque no os voy a engañar como todo parto hubo momentos de dolor ¡de eso pocas se libran!, Pero además de pasar a tener contracciones muy seguidas muy rápido, cuando quise salir de casa ya las tenía cada 2,30 minutos y llegué al hospital con 5 cm de dilatación.

Pude ver lo que era expulsar el tapón, ver cómo de un empujón rompía la bolsa (por cierto fue impresionante sentir como se rompió como si hubiera pinchado un globo) y pasar a paritorio sintiendo cada empujón… incluso cuando pensaba morirme cuando la cabeza asomó y se quedó a medio camino hasta la próxima contracción.

De aquella noche me llevo 3 cosas muy claras y creo que son los pilares de un buen parto, o al menos de que haya más probabilidades de que todo fluya adecuadamente.

La matrona

El pilar de mi parto fue la matrona, ¡tuve una suerte increíble! El destino puso en mi camino a una gran profesional que supo dirigir mi parto tal y como yo deseaba incluso sin necesidad de preguntarme. Si, digo dirigir porque fue ella la que me acompañó hasta los últimos minutos, justo en el expulsivo, que fue cuando llegó el ginecólogo. Al que también dirigió sobre cómo yo me encontraba mejor empujando.

Ella no solo supo explicarme perfectamente cómo empujar, qué músculos utilizar, sino que cogió mi mano y se la puso en su tripa para mostrarme tanto cómo respirar como el esfuerzo que tenía que hacer con los músculos de la tripa para empujar correctamente.

El empuje

El saber empujar correctamente es fundamental para evitar las secuelas del parto, es decir determinará cómo va a ser tu postparto (a parte de el tipo de parto que hayas tenido: con episotomía o no y no hablemos si ha sido cesaria). Seguro que las que ya habéis sido mamás lo sabéis pero para las que no, si tienes la epidural puesta no se siente nada de cintura para abajo y eso implica no sentir por dónde empujas. Lo que implica que aunque tu piensas que estas empujando con todas tus fuerzas para que tu bebe salga, por donde estas empujando es por el culete y lo que sale es otra cosa… Si amigas si, esto ocurre y más de lo que imagináis. Y este empuje erróneo lleva tener problemas de hemorroides. Si estas en tu momento de parto y te dicen empuja como si fueras a hacer caca… mal vamos…

Así que, mi recomendación es que antes de llegar al momento del parto, y sobre todo por si no tenéis la suerte de encontrar una gran matrona a vuestro lado, hagáis ejercicios de respiración y empuje para que sepáis empujar correctamente y así evitar secuelas en el postparto.

La postura

Lo más común es que te sitúen en la postura tumbada, la mayoría de las veces no te dan otra opción y directamente te ponen en esa postura sin consultarte. No siempre la postura tumbada es la idónea para empujar en el momento del parto, de hecho dicen que no es la más favorable simplemente por el propio efecto de la gravedad, si el niño está en posición tumbada contigo poco caerá o empujará sobre tu pelvis (al menos eso explicaban en mi primera preparación al parto).

En mi caso así era, tumbada no conseguía empujar, al menos haciendo fuerza con los músculos adecuados. Así que mi matrona decidió ponerme a empujar de lado y fue para mi como ver la luz, supe sentir mejor mi cuerpo y pude empujar de forma correcta y con la fuerza adecuada. Tanto fue así que del primer empujón que di casi sale mi minivikingo y eso que estábamos en la sala de dilatación.

La diferencia con la postura fue bastante considerable. Así que si que, no te cortes, y pide cambiar la postura si ves que con la que tienes no consigues empujar correctamente (aunque si tienes la epidural puesta y no sientes las piernas esto será complicado, imposible vaya). Recuerda que el parto es tuyo, tu eres la que mejor sabes cómo necesitas llevarlo acabo. No dejes que el miedo y la tensión se apoderen y te bloqueen tanto que dejen esta parte del parto solo en manos del personal sanitario. Su trabajo es importantísimo pero no saben como tu lo que ocurre en tu cuerpo.

Epidural

Este punto es controvertido pues hay mucha gente a favor pero también mucha en contra por los efectos que puede tener. El hecho es que pocas mujeres son las que aguantan el dolor del pato sin epidural. Yo misma no pude con ello y en primer parto pagué las consecuencias. En este segundo, y aunque me empeñé en que no quería epidural, al final decidí hacer uso de ella solo del recuerdo del dolor que pasé cuando me rompieron la bolsa. Aunque he de decir que pedí menos cantidad.

Pero fui afortunada. Por algún motivo, el monitor se descolocó y no marcaba las contracciones que tenía, de hecho pensaban que se habían parado y el goteo de epidural lo detuvieron. Esto hizo que llegara al parto sintiéndolo todo. Y no puedo estar más feliz de que ocurriera así. Pues gracias a la ausencia de la epidural pude saber y sentir cómo empujar correctamente y evitar esas consecuencias y secuelas postparto tan desagradables

No hace falta que lo diga, pero por si acaso, algo fundamental y muy importante es tener a tu lado un buen ginecólogo, en el que confíes plenamente si puede ser pues evitará que el miedo se apodere de ti al no sentirte segura. En mi caso, tuve la suerte o el destino quiso que ese día justo antes de entrar en el paritorio (30 minutos antes concretamente) llegara de guardia mi ginecólogo, la persona que me ha llevado los 2 partos y en el que confío plenamente. Mi deseo es que fuera el quien me atendiera, me conoce, ya le había trasladado mis dudas y mis deseos, tengo confianza con el y me daba seguridad. Desde luego todo estaba alineado aquel día para que mi parto fuera como había soñado.

Está claro que cada parto es diferente y cada uno tiene sus peculiaridades por lo que estos 4 puntos no son una regla inamovible, pero seguro que en todos uno o más son influyentes en el proceso y el resultado, Así que si vas a dar a luz no está de más que los tengas en cuenta.

¿Has dado a luz y coinciden estos puntos con tu experiencia? ¿Crees que hay algún otro punto importante que no he tenido en cuenta? Me encantaría que me comentaras sobre tu parto. Si consideras que estos puntos pueden ayudara a futuras mamás ¡compártelo!

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2 thoughts on “4 cosas que determinarán cómo será tu parto y postparto”

  1. Pues algunas cosas estoy muy de acuerdo, como en lo de la matrona. Lo de la postura, también, aunque en mi caso con la peque pasó todo muy deprisa, se rompió la bolsa, y entre que me quitaba la ropa y revisaba la matrona empezó a querer salir la niña y no me dio lugar a reubicarme… sé que fue parte del motivo de acabar con episio.
    Lo de que pocas mujeres aguantan sin epidural… díselo a los millones de mujeres que parieron antes de que existiera… Me parece una afirmación un poco desacertada. :S Otra cosa es que hoy día nos hayan convencido de que NO lo aguantaremos y que con la epi todo mucho más bonito y fácil… Yo tuve 10 horas de labor de parto con el mayor, hasta que tuvimos que ir a cesárea y la peque parto vaginal, sin epidural ni idea de ello en ningún caso. Y lo de saber empujar :S también tiene su controversia. Hay mucha gente que considera que NO hay que empujar conscientemente, que es instintivo, como estornudar 😛 Yo después de haber pasado el parto, sí que creo que es así.

    1. Hola Taisa, gracias por tu comentario. Veras, como afirmo este tema de la epidural es un tanto complejo. En el caso de la afirmación que realizo y que comentas, decirte que no he tratado de hacer una valoración histórica sino actual y no entro en los motivos sobre por qué nos ponemos la epidural o no, ni tampoco profundizo en este tema porque el post en trata sobre otros aspectos (podría ser un buen post en el futuro) sino que afirmo un hecho: Actualmente son más las mujeres que recurren a la epidural que las que dan a luz sin ella. En mi caso en el primer parto me dijeron que no me hiciera la valiente, y yo como podía aguantar seguí adelante hasta que después de muchas horas con oxitocina, rotura de bolsa forzada… los dolores pudieron conmigo y mi marido la pidió por mi y yo no me negué. En el segundo parto, nadie me dijo nada solo que viendo mi reticencia a ponérmela que me lo pensara antes de que fuera tarde. Yo solo recordar ese dolor con la rotura de bolsa del primer parto la pedí. Ahora, me alegro muchísimo de que ocurriera ese error con los monitores y me la quitaran porque fue lo mejor que me pudo pasar, sentir mi parto. Un saludo y gracias de nuevo por tu comentario, estoy totalmente de acuerdo por cierto que nos condicionan y nos hacen pensar que no aguantaríamos el dolor sin ella. Como te digo, creo que podría ser otro tema a tratar muy interesante 🙂

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